Parque Etna

La primera vez que se pensó en la institución de un Etna Park, fue hacia los años sesenta, cuando la necesidad de proteger la naturaleza de la invasión del turismo de masas provocada por la difusión de los medios comenzó a imponerse entre los amantes de Muntagna. transporte personal.

Hubo mucha discusión sobre el tema tanto entre la población como entre los políticos y se prolongó hasta los años ochenta cuando, finalmente, una ley (No. 98 de mayo de 1981) de la Región Siciliana, estableció tres Parques Regionales y entre ellos el de la Etna.

Sin embargo, para llegar a la constitución real del Parque, fue necesario esperar otros seis años y llegar a marzo de 1987. Luego, durante el mismo año, el establecimiento de la Autoridad del Parque del Etna con sede en Nicolosi, en el antiguo monasterio de San Nicolò siguió la Arena .

El Parque tiene como finalidad proteger el patrimonio forestal y la conservación y desarrollo de las especies florales y faunísticas específicas de los lugares y regular y coordinar el desarrollo de aquellas actividades turísticas que puedan dar usabilidad a los lugares y bienestar a los poblaciones asentadas en la zona territorial.

Flora

En la zona de la cumbre del volcán no hay ningún tipo de vegetación ya que no pueden germinar semillas en las lavas recientes . Bajando a unos 2400 metros se encuentran el jaboncillo (Saponaria sicula), el Astragalus siculus y algunos musgos y líquenes.
Ya a unos 2000 metros se puede encontrar, en algunas pendientes, el pino bosnio , la Betula aetnensis y el haya e incluso más abajo incluso castaños y olivos. Junto a esta vegetación convive la Escoba del Etna que con sus flores amarillas crea, durante el período de floración, un bello cromatismo con el negro de la lava volcánica.

En la zona montañosa de las laderas se encuentran los viñedos de Nerello , a partir de los cuales se produce el vino Etna DOC de las estribaciones.

En el lado noroeste del volcán, de 600 a 850 metros sobre el nivel del mar, prosperan los pistachos (Bronte) y las fresas (Maletto), únicos por su sabor y color debido a la tipicidad del territorio y el microclima. Otra producción destacable es la de varios tipos de peras y melocotones, entre los que destaca la "tabaquera del Etna".

Fauna

Hace aproximadamente un siglo y medio Galvagni , describiendo la fauna del Etna, contaba la presencia de animales que ahora han desaparecido y se han convertido en míticos para nosotros: lobos, jabalíes, gamos y corzos.

Pero la apertura de nuevas carreteras, la tala silvestre y la caza han llevado a la extinción de estos grandes mamíferos y continúan amenazando la vida de otras especies.

A pesar de esto, puercoespines, zorros, gatos monteses, martas, conejos, liebres y, entre los animales más pequeños, comadrejas, erizos, lirones, robles y diversas especies de ratón aún viven en el volcán, murciélagos y serpientes.